EXPOSICIONES

TT-348.54

El día 28 de marzo, Mario García Torres, Margules y Pirvvi presentan la obra TT-348.54 en la Galería de Clásicos Mexicanos; basada en las inquietudes e intere­ses de Mario García Torres sobre las nociones de tiempo y años bisiestos, la pieza podrá visitarse hasta el 11 de mayo y está equipada con sistema bluetooth que puede ser utilizado para reproducir todo tipo de música desde cualquier dispositivo durante todos los días que no sean 29 de febrero.

Cada año perdemos 5 horas, 48 minutos y 54 segundos de nuestro tiempo debido a las diferencias entre el movimiento solar y el imperfecto calendario que rige nues­tras vidas. La supuesta recuperación de este tiempo ocurre cada cuatro años, cuando se añade para compensar lo perdido, un día extra al final de febrero. La existencia de ese día tiene como objetivo la re-sincronización de la naturaleza con la vida "moderna" que un calendario nos impone.

¿A quién pertenece ese tiempo desfasado? ¿Por qué el 29 de febrero es un día hábil? Estas son preguntas que Mario García Torres pretende volver a circular a través de TT-348.54. Producida en colaboración con Margules y Pirwi, la obra es en esencia una máquina de sonido que reproduce una obra musical con duración de 5 horas, 48 minutos y 54 segundos, cuatro veces seguidas, cada cuatro años, durante las 24 horas de cada 29 de febrero, a partir del año 2020.

Las nociones del tiempo, han estado entre las preocupaciones e intereses dentro de la práctica de García Torres durante toda su carrera. Conceptos como lo incierto y las contra-narrativas, se presentan en la obra del artista como herramientas que hacen posible relacionarnos con la realidad de nuestros días. Con TT-348.54 el artis­ta plantea recuperar el tiempo perdido cada año, a través de concebirlo como un espacio de escape a la disciplina de la organización del tiempo que ha sido impuesta sobre nosotros.

La pista compuesta por el artista combina paisajes sonoros con algunos follies intergalácticos. La obra está producida con aparatos que amplifican ondas sonoras provenientes de materia orgánica, que repiten el tiempo y distorsionan nuestras nociones de notas musicales, así como con otros aparatos temporales.